martes, 23 de octubre de 2012

Ante el despertar del OSO, el Toro se retira...


El Dow Jones cerró el viernes 19 de octubre pasado por debajo del promedio móvil de 50 días por primera vez en más de 3 meses, en el marco de su aniversario 25 de aquél “Lunes Negro” cuando cayó casi 23%.

Ese mismo día, el S&P cayó 1.66%, cerrando también por debajo del promedio móvil de 50 días, por primera vez en casi 4 meses; asimismo, el porcentaje de acciones por encima de dicho promedio móvil cayó a 58% cuando en septiembre pasado era el 86%.

La presión de venta fue más severa en el Nasdaq cayendo 2.19% ese mismo día.

Las condiciones técnicas de los mercados accionarios no concuerdan con el optimismo excesivo de la mayoría de los inversores. Los planes de la FED y ECB para comprar bonos de manera ilimitada (con dinero creado de la nada y sólo respaldado por la teoría y la esperanza) no garantizan que los precios de las acciones continúen subiendo.

Los precios de las acciones son cíclicos. Las acciones se mueven en fases de optimismo y pesimismo. Estas fases no son un secreto, y se repiten constantemente una y otra vez. Aun así, el público inversionista nunca aprende. Es muy fácil, es simplemente naturaleza humana, dejarse atrapar en el “humor” de las masas, perder toda la perspectiva, y moverse en base a emociones de grupo. Si no se aprende a reconocer las señales técnicas, y si no se es disciplinado, combinado al dejarse llevar por las masas conlleva a la pérdida de su dinero. Por eso la manera más clara de estar equivocado, es que en los puntos críticos de cambio de dirección, se compra en los puntos altos y se vende en los puntos bajos, y así consistentemente perder dinero ante el mercado. Para obtener ganancias se necesita hacer lo opuesto.

La fase final de este Mercado Alcista (Bull Market) puede haber terminado. Varios indicadores técnicos han estado en niveles máximos por meses. El volumen ha disminuido en cada rally, y los inversores desinformados han cargado y recargado su arsenal, y están invertidos por completo. El mercado alcista ha durado más de 3.5 años; el “Smart Money” sabe que los precios de las acciones son cíclicos, (los árboles no crecen hasta el cielo), y que todas las cosas buenas deben eventualmente llegar a un fin. Un bajo y descendente volumen sugiere que el “Smart Money” dejó de comprar meses atrás, y cambió a la fase de distribución. A manera de ejemplo, ese inversionista aprovechó la reacción del mercado cuando la FED anunció el QE3 el pasado 13 de septiembre, para vender en dicha alza. Desde entonces los precios de las acciones han venido a la baja.

El final del Mercado Alcista es seguido por la Primera Fase del Mercado Bajista (Bear Market), la cual se caracteriza por una falta de credibilidad generalizada ante los claros síntomas de deterioro de señales alcistas. Pero cuando alguien está a punto de comprar es porque ya ha comprado, y sólo hay una dirección para los precios-hacia abajo. Cuando el poder de compra está desgastado, sin fuerza, hay insuficiente demanda para absorber la acelerada distribución de acciones por el “Smart Money” cuando los precios son elevados, entonces comienzan a moverse en setido opuesto, es decir, a la baja. En esta fase, un icremento en el número de acciones alcistas se detiene y comienzan a formar potenciales patrones de señales bajistas. Pero a pesar de que los precios rompen niveles de soporte críticos, los inversores desinformados ignoran ampliamente estas señales bajistas. Después de todo, la FED imprime dinero de manera ilimitada, y “comprar  en los puntos bajos” como dicen los asesores de las casas de bolsa. La mayoría desinformada espera y cree que la “sabiduría convencional” de los muy bien pagados analistas, estrategas y economistas de Wall Street estarán en lo correcto- no importa que siempre digan “compra, compra, compra…”, de todos modos a pesar de la baja en los precios persiste ese no creencia en el mercado bajista.

La siguiente fase del Mercado Bajista se caracteriza por un repentino cambio del estado de ánimo, del optimismo y esperanza, al de shock y miedo. Un día, el público inversionista se despierta y ve, para su sorpresa, que “el emperador está desnudo”. Las condiciones fundamentales de los negocios no son de los más halagüeñas como se esperaba antes. La nueva era de una política monetaria expansionista ilimitada parece no estar teniendo los efectos deseados, de hecho, pudiera haber un problema. EL “Smart Money” se ha ido, y no hay compradores cuando el inversor quiere salirse del mercado. Los precios de las acciones caen de manera estrepitosa. El miedo sustituye velozmente a la avaricia. Repetidas olas de pánico pueden aparecer en el mercado., incrementando el volumen de operación mientras un sofisticado invesor grita a su asesor “sácame a cualquier precio, pero sácame…”. Los traders profesionales pueden estar dispuestos de comprar a la baja sólo cuando han caído demasiado y muy rápido, pero lo mejor que puede suceder es que se presente un “rebote” que ayude a recuperar sólo una fracción de la profunda pérdida.

En la tercera y fase final del Mercado Bajista, los inversores desinformados se deshacen de sus acciones a precios ridículos. Después de que cada uno con capacidad de venta ha vendido todo, el Mercado Bajista se encuentra exhausto, y entonces las condiciones están dadas para que inicie un nuevo ciclo…para un Mercado Alcista.

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